Con el estallido de la guerra se hizo evidente que el sistema ucraniano, incluido el de control de exportaciones, no estaba completamente adaptado a un contexto militar; había sido diseñado para responder a amenazas específicas en tiempos más pacíficos.
Así lo declaró en una entrevista con la agencia informativa «Oboronno-promyslovyi kuryer» el agregado de Defensa de Ucrania en Estados Unidos entre 2015 y 2018, el general Volodymyr Havrylov.
En concreto, comentó que entre Ucrania y Estados Unidos los sistemas de seguimiento de armamento y desarrollos no estaban sincronizados en absoluto, existían distintos estándares e incluso visiones diferentes, y por ello desde el inicio de la guerra surgió la cuestión de cómo adaptar nuestro sistema técnico-militar a los requisitos estadounidenses. El sistema norteamericano es más burocrático, pero ellos lo consideran eficaz.
El general añadió que, por parte de Ucrania, era necesario hacer mucho a nivel legislativo y gubernamental para establecer la interacción entre los órganos interdepartamentales.
“El Ministerio de Defensa de Ucrania debía adoptar una posición más activa. Tendrían que haber sido los entusiastas y motivadores, pero al final cada pequeño cambio que necesitábamos de nuestra parte se realizaba bajo la presión de los estadounidenses”, señaló V. Havrylov, al explicar las demoras en la cooperación técnico-militar entre ambos países.
El interlocutor informó que a menudo «los estadounidenses sugerían todo, y los ucranianos aceptaban y no hacían nada».
Según el ex agregado de defensa en EE. UU., en Ucrania existe un sistema de toma de decisiones obsoleto, la pirámide de mando centralizada es totalmente soviética, además hay falta de atribuciones en los niveles inferiores y medios para resolver cuestiones operativas, ausencia de personal con dominio del inglés, así como carencia de comprensión gubernamental sobre la protección de tecnologías terrestres.
